Godzilla 2: el rey de los monstruos de Michael Dougherty

A diferencia de su antecesora (entrega a cargo de Gareth Edwards), en esta ocasión sí podremos disfrutar más tiempo de Godzilla en la pantalla. En esta segunda parte, el mítico personaje deberá hacerle frente a la casi veintena de monstruos -entre ellos Ghidorah, una especie de dragón gigante de tres cabezas– que Emma Russell (Vera Farmiga), una paleobióloga que trabaja para Monarch, trajo a la vida con el objetivo de restablecer el orden natural del mundo.

La trama también se centra en Mark Russel (Kyle Chandler), un especialista en comportamiento de animales que, anteriormente, también trabajó para Monarch. Él se unirá a esta misión con el único objetivo de rescatar a su hija Madison (interpretada por la carismática Millie Bobby Brown), quien está ¿secuestrada? junto a Emma, su madre y ex esposa, respectivamente. En esta ocasión, la trama más mundana no tiene tanto peso en la historia, tampoco es que la del 2014 lo haya tenido, pero aun así estaba mejor desarrollada y era más fácil empatizar con los humanos.

La película intenta dar un mensaje sobre cómo los seres humanos están destrozando el planeta Tierra y como la “madre naturaleza” cobrará venganza por esto -en determinado momento hasta se da un discurso bastante similar al de Thanos, el famoso villano de Avengers–. Aun así, esto queda como algo al pasar y no vuelven a ahondar en el tema. De hecho, cuando se descubre la verdadera identidad del villano principal (el monstruo, no el humano) se anula por completo este discurso.

La resolución del conflicto es predecible. Es una película que en ningún momento sale de la norma: Hollywood en su estado más puro. Las cosas ocurren porque sí (o porque el guión así lo necesita).  La parte más mundana (por así decirlo) de esta nueva trama no llega a ningún lado, y peca en exceso de los clichés más básicos que se puedan imaginar. Finalmente Godzilla 2: el rey de los monstruos, queda como una película superflua, sin nada que aportar más allá de un poco de diversión.

Puntuación: 3 de 5.

Gozdilla 2: el rey de los monstruos es, lisa y llanamente, una película pochoclera. Cumple con el objetivo de entretener durante sus dos horas de duración (aunque le sobren varios minutos), pero no se le puede pedir más que eso. Funciona para aquellos que tengan ganas de pasar un rato con un film de acción y que no los haga pensar realmente en nada.

Estreno Krampus de Michael Dougherty

Se estrena Krampus, segundo film de Michael Dougherty, un clásico de culto instantáneo que combina sátira y terror.

El director de la subestimada Terror en Halloween -2007- regresa al género de la comedia de horror, pero con un producto que se podría haber filmado en los años 80, y que se nutre de la influencia de Steven Spielberg, Robert Zemeckis, Joe Dante, Richard Donner, John Hughes, y especialmente, los primeros guiones de Chris Columbus.

El eje central es una típica familia estadounidense: madre, padre, hermana adolescente y el pequeño Max, cuyo ferviente entusiasmo por los valores y tradiciones navideñas lo obligan a pelearse con aquellos que no creen en el espíritu de las fiestas. Como no podía ser de otra forma, a la cena previa a la semana de noche buena caen los primos del campo: salvajes y obesos en comparación con la ordenada familia de Max, y la tía alcohólica que no deja de criticar los platos de la madre.

La primera parte de Krampus no hace más que remitir a una mezcla entre Vacaciones en navidad -1989, tercera parte de la saga con Chevy Chase- y la primer Mi pobre angelito. Dougherty satiriza la locura navideña y las diversas clases sociales de los estadounidenses de los suburbios. Los contrastes y discusiones entre ambas familias, llevan a que Max pierda la fe en la Navidad y destruya su carta a Papá Noel, creando una maldición que sacudirá a todo el barrio, y especialmente a su familia: la llegada de Krampus. En poco tiempo, serán invadidos por una sucesión de símbolos navideños que adquieren formas aterradoras e irán sustrayendo a cada miembro familiar, uno por uno.

Krampus-vision del cine
Krampus-vision del cine

Sin embargo, está lejos de las intenciones de Dougherty crear una película de horror. Se trata de una comedia familiar oscura, más cercana en tono y originalidad a Gremlins o Los fantasmas contraatacan, que a Black Christmas. Apelando a efectos artesanales e incluso animación stop motion, Dougherty crea un cuento navideño con destino de clásico que disfrutarán grandes y chicos.

Krampus, inspirada en la misma leyenda navideña de la finlandesa Rare Exports -2010- es fascinante. Su ritmo se incrementa minuto a minuto creando un entretenimiento puro, donde el humor está siempre presente. La película está hecha para los nostálgicos, sin dudas, y donde algunos podrán ver un final sentimental, otros encontrarán un gran homenaje al clásico Laberinto, de Jim Henson.

Apoyada por un elenco talentoso, encabezado por versátiles comediantes como Adam Scott, Toni Collete, David Koechner, Alison Tollman y Conchata Ferrell, Krampus es una de las sorpresas del año. Una obra relativamente pequeña, ingeniosa, divertida, pero con destino de clásico de culto que se suma a los mejores exponentes del género navideño de los años 80.