La muerte de un perro de Matías Ganz

La muerte de un perro nos presenta a Mario (Guillermo Arengo) y Silvia (Pelusa Vidal). Él, un médico veterinario. Ella, recientemente jubilada. La trágica muerte de un perro lleva a que Mario se vea envuelto en un linchamiento público a través de redes sociales. Como si esto fuese poco, la pareja es víctima de un robo. Como consecuencia de estos hechos, deciden mudarse temporalmente a la casa de su hija. Allí, la radical paranoia que atraviesa Silvia (quien acusa a su empleada doméstica por supuestos robos) se traslada a Mario. De esta manera, la pareja pasa a estar constantemente en un estado de alerta máximo.

La ópera prima de Matías Ganz nos lleva y trae entre distintos géneros. Es un drama enfocado en lo social. Pero es innegable el tono de comedia negra que maneja en (casi) todo momento. Tampoco se pueden obviar los elementos de thriller psicológico. De esta manera, La muerte de un perro logra hacernos pasar, como espectadores, por distintos tipos de emociones y sentimientos. La mayor parte del tiempo nos deja con un sentimiento agridulce, que nos hace repensar sobre el accionar de los distintos personajes.

La película abre diversas aristas que, en un comienzo (y bastante avanzada la trama), parecen no conectar entre sí. Las subtramas surgen como más libradas al azar, e incluso improvisadas. El accionar de los personajes ante las diversas situaciones que se les presentan también parece, por momentos, no tener sentido. Finalmente, cuando se llega al clímax, todo logra unirse, dándole un sentido a cada uno de los puntos que se nos fueron mostrando durante toda la trama.

Ganz analiza la condición humana en general, con personajes que actúan, por momentos, sin razonamiento alguno. También deja ver la impunidad con la que logran manejarse las personas pertenecientes a cierta clase social (alta), quienes parecen tener la libertad de actuar tal y como se les dé la gana, sin sufrir consecuencia alguna por sus actos.

Puntuación: 3.5 de 5.

La muerte de un perro es un drama social conciso, que combina de manera eficaz elementos de la comedia negra y del thriller psicológico. En su ópera prima, Matías Ganz deja en evidencia cómo cierta clase social puede manejarse a su antojo sin, prácticamente, sufrir consecuencias por sus actos.