Los Índalos de Roberto Persano, Santiago Nacif Cabrera y Gato Martínez Cantó

En Los Índalos, de los directores de Nicaragua, el sueño de una generación, seguimos a Aurora Sánchez, una mujer de una familia de revolucionarios, familia cuya historia no pudo evitar estar ligada a las desapariciones, acá con La Tablada como escenario final para dos hombres de su familia: su hermano Roberto y su hijo Iván.

En este documental en el que los directores eligen no mostrarse, en el que no hay una primera persona sino que están siempre detrás de cámara, siguiendo y escuchando a su protagonista y a algunas personas más que hacen a la historia, se va construyendo la historia de esta mujer que comienza con sus padres en la España republicana para luego llegar a la Argentina.

Cartas, testimonios, fotografías y algo de archivo televisivo son los recursos que terminan de conformar este documental que plasma la historia de una mujer que reclama justicia para su hermano y su hijo que, luego de compartir exilio en Francia y trinchera en Nicaragua, terminan desaparecidos en el copamiento del cuartel de La Tablada.

“Alguien que quiere a la humanidad”, es la definición con la que Aurora se encuentra de qué es ser un revolucionario, que llega de parte de la persona más inesperada. La herencia revolucionaria parece llevarla en su ADN. Ahora Aurora, junto a sus índalos, símbolos protectores, presencias que trascienden la muerte, lucha por mantener viva la memoria  y la película la acompaña mientras, sin necesidad de plantear críticas, se construye parte de la historia escrita con sangre.

Puntuación: 3 de 5.

Sin artificios ni recursos manipuladores, Los Índalos consigue ser emotiva principalmente gracias a una protagonista que puede mostrarse tan fuerte como vulnerable. “Que la tristeza jamás vaya unida a nuestros nombres”, termina siendo el último pedido de un revolucionario, y el film consigue, más allá de narrar una historia con sangre, un tono intimista y cálido.

Bailar la sangre de Gato Martínez Cantó y Eloísa Tarruella

Los directores Eloísa Tarruella y Gato Martínez Cantó que, en un documental anterior, El objeto de mi amor, habían explorado de manera poética el universal sentimiento a través de historias reales, de ficción y el valor que pueden cobrar los objetos cuando se cargan emocionalmente, acá transmiten la pasión, esa pasión que caracteriza a los textos de Lorca, en especial a Bodas de sangre, al cual se homenajea de manera central. Eso de jugársela por amor, que ya estaba plasmado en el documental anterior, acá aparece con un mayor peso, con la pasión y la tragedia del texto lorquiano.

La trama de la famosa obra gira en torno a un casamiento planeado que termina con la novia escapándose con un hombre casado con otra mujer, y sangre, la sangre que fluye en medio de esa tragedia que se desata. Allí está la figura del novio, que es hijo de una mujer que vio morir a sus otros hijos y carga con ese dolor eterno. Mimi Ardú es quien se pone en la piel de ese fuerte personaje, esa matriarca que tiene que hacer de madre y padre con el único hijo que le quedó vivo.

En Bailar la sangre, la obra es representada a través de números musicales pero también de los textos que los actores se recitan entre movimientos. Si bien en ese detrás de escena nunca se percibe lo meramente cinematográfico, nos encontramos ante una apuesta teatral, donde predomina el movimiento de los cuerpos, las actuaciones teatrales. La idea de romper límites, que está presente en la obra, en el flamenco (como mencionan en algún momento, el único tipo de baile en el que la mujer dirige al hombre) y en lo social. El escenario utilizado es además una fábrica recuperada por sus trabajadores.

Este pequeño documental narra el proceso creativo de una compañía de flamenco pero en algún momento se permite salir de eso y se incluye una valiosa entrevista a la actriz Cristina Banegas, quien se explaya sobre su experiencia interpretando en el escenario textos de Lorca. Así, esta película termina siendo un homenaje a la memoria del escritor andaluz, con escenas incluso de su actriz, la encargada de interpretar a la novia, recorriendo lugares de su historia, sentándose en el café Tortoni a pensar su personaje y leer más sobre el autor.

Puntuación: 3 de 5.

Bailar la sangre narra el proceso creativo de una obra de Lorca que se resignifica al hacer apropiación de ella y representarla a través del flamenco en la ciudad de Buenos Aires. También es una película que se pregunta todo el tiempo qué significa Lorca, qué representa. Y una de esas respuestas es que sigue tan vigente como siempre.

Estreno La Parte por el todo de Roberto Persano, Gato Martínez Cantó y Santiago Nacif Cabrera

Ayer tuvo el estreno en la sala Gaumont, el documental argentino La parte por el todo de los directores Roberto Persano, Gato Martínez Cantó y Santiago Nacif Cabrera.

Durante la última dictadura militar argentina, las Fuerzas Armadas llevaron adelante un plan sistemático de apropiación de menores, cuyo punto más siniestro fue el funcionamiento de maternidades dentro de los centros clandestinos de detención. Para iluminar esta parte de nuestra historia reciente, la película se propone como un viaje a la verdad que busca “dar luz sobre los lugares en donde se dio a luz”, desde un pasado oscuro a un presente esperanzador. A través de tres historias de nietos restituidos, se verá la parte por el todo: cómo se orquestó un genocidio que llegó a planificar la sustracción de identidad de bebés nacidos en cautiverio, hijos de mujeres secuestradas y detenidas ilegalmente.

En los últimos años, se han visto varios documentales sobre la última dictadura argentina; como a su vez testimonios de los hijos de desaparecidos. Pero en La Parte por el Todo, como bien su título define; la trama central se enfoca en tres historias, y como el proceso (que involucró a miles) afectó sus vidas.

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A través de los testimonios, se reconstruye el camino de los padres desaparecidos de las victimas, con un gran trabajo de montaje haciendo un paralelismo entre estas tres historias y la investigación periodística de cada uno de los centros de detención clandestino; brindando más datos sobre el manejo de la maternidad en estos lugares.

Las imagenes son reforzadas con dibujos de fondo realizados por Maxi Bearzi (Ciclos), que expresan de manera muy sencilla la verdad de los relatos y esa estrecha relación entre las madres y sus hijos. A lo que se suma la música original de Teresa Parodi.