Estreno La Parte ausente de Galel Maidana

Se estrenó La parte ausente de Galel Maidana, relato de ciencia ficción y noir protagonizado por Celeste Cid y Alberto Ajaka.

La película comienza con un prólogo donde se narra de cómo en un futuro no muy lejano, se persigue a seres “diferentes” para poder hacer experimentos genéticos con ellos porque ya no hay tecnología e incluso hubo un retroceso en la era informática. A continuación, de forma contundente un plano general de Buenos Aires desde el cielo, oscura, en blanco y negro. ¿Remite a algo? Por supuesto, a Blade Runner.

En vez de tener a Deckard, acá tenemos a Chockler, un detective y asesino a sueldo, que parece extraído de alguna novela gráfica de Frank Miller. El personaje debe buscar a un tal Víctor de parte de una extraño y sensual muchacha, Lucrecia, que lo viene a visitar.

Lo previsible, entre el detective privado y la clienta habrá cierta tensión erótica y romántica, y en medio de la búsqueda, el protagonista se verá involucrado con un misterioso científico, en una Buenos Aires, deprimente, constantemente nocturna, post apocalíptica.

Maidana consigue hacer un retrato de ciencia ficción-noir prolijo, con una puesta en escena cuidada, donde se destaca la fotografía de Lucio Bonelli y la dirección de arte de Marcelo Pont Vergés. Los climas están bien construidos, así como el universo de los personajes. No vale la pena adelantar mucho, pero por supuesto, que además de experimentos, también hay seres que se alimentan de sangre humana para sobrevivir, y por lo tanto, la película hace una interesante cruza genérica.

Si bien la primera media hora es atrapante, la segunda es un poco más morosa y pierde el ritmo inicial, para dar un cierre un poco abrupto y apurado.

El guión abre demasiadas puertas que hubiese sido interesante seguir explorando, pero en cambio se queda en la superficie, como si todo fuera un fresco pantallazo de algo más grande que está por venir.

Es indudable el talento e imaginación visual de Galel Maidana, quién sorprende con esta propuesta –teniendo en cuenta que su único antecedente es un documental social- donde quedan claros los artificios del lenguaje propios de un cómic o novela gráfica. Estereotipos, cuidado estético. Es claramente una propuesta vistosa y atractiva, pero que necesitaba pulirse un poco más desde la narración. El elenco es sólido y hay pequeños momentos humorísticos que disipan un poco la tensión.

LPA1

Aire Libre de Anahi Berneri

Celeste Cid y Leonardo Sbaraglia protagonizan el nuevo drama de Anahi Berneri, Aire Libre, que pone en el centro a un matrimonio que parece estar a punto de asfixiarse.

Estrenos Aire Libre de Anahi Berneri - Visión del Cine
Estrenos Aire Libre de Anahi Berneri – Visión del Cine

Lucía y Manuel son un matrimonio bastante joven, con un hijo pequeño en común; y una incipiente mudanza de la Capital a una casa en Malvinas Argentinas con, proyectos de un jardín y una pileta. Pero la casa no es la única que necesita reformas. La pareja ya no posee la dulzura ni la complicidad que, queremos creer, alguna vez tuvo.

Como a esta nueva casa hay que reformarla casi en su totalidad, deciden quedarse un tiempo en la casa de la madre de Lucía, interpretada por la cantante Fabiana Cantilo en su debut en el cine. Pero a Manuel no le queda cómodo, no le es cómodo ni físicamente ni anímicamente. Así que, casi sin darse cuenta, Lucía y Manuel comienzan a funcionar casi como una pareja separada, en la que deciden quién va a buscar al niño cada día, o con quién se va a quedar el fin de semana.

En el medio, situaciones insostenibles. Ellos ya casi no pueden hablar sin discutir ni pueden seducirse sin lastimarse, y poco a poco la distancia entre ellos se va a haciendo mayor.

Lo que hace la directora, la misma de Por tu culpa, aquel drama protagonizado por Erica Rivas -que aquí tiene un personaje pequeño pero, si se lo piensa, fundamental, es retratar con una cotidianeidad casi dolorosa este distanciamiento entre Lucía y Manuel. Ella, abocada al trabajo en la casa, a reformar más que nada, aunque en algún momento es seducida por una noche de música y, quizás, algo más. Él, repentinamente cerca de la familia de un obrero que sufrió un accidente en la planta de sus padres, seducido por un incipiente negocio junto a un amigo y buscando un poco de aire en los viajes en moto entre Capital y provincia.

Resumiendo, Aire libre es un drama lineal pero poco constante, por momentos exasperantes, pero con climas construidos adrede de una manera cruda. En algunas escenas incluso rememora al dramón Blue Valentine, pero a diferencia de éste, Aire Llibre no se encarga de reflejar un pasado mejor para contrastarlo con el presente ni de poner un final tan agridulce. Aun así, puede dejar un sabor a poco.

Como dato curioso, los protagonistas incluso se dan el lujo de interpretar una de las canciones de la banda sonora, ni más ni menos que “Provócame” de Chayanne, en una versión bastante más cool, y que deja en claro que Leonardo Sbaraglia… es un gran actor.