Hermanas de los árboles de Camila Menéndez y Lucas Peñafort

El film da su apertura con un recorte directo sobre un monte desértico, casi estéril, con unas cabras que parecen buscar dónde pastar y, a continuación, nos muestra a un hombre, ya mayor, talando el único árbol en pie de la zona mientras niños varones lo observan, se ríen en complicidad y aplauden la caída de dicho árbol. Corte seguido, vemos a dos mujeres caminando por un sendero con sus sedas al viento; ellas serán las protagonistas que nos darán acceso a este bellísimo relato de superación personal y colectiva.

Contextualicemos: en India, si el embarazo da como resultado el nacimiento de una niña, la familia lo considera como una carga económica porque cuando sea “la hora de casarla” ésta deberá hacerle frente a una dote de 54 mil rupias para la familia del esposo. En cambio, si nace niño, la familia será quien reciba esa dote, incrementando sus ingresos. Bajo este preconcepto de estructura socio-cultural (patriarcal) muchas familias deben decidir entre asesinar a la niña recién nacida o, si prefieren que siga con vida, ingeniárselas económicamente para poder conseguir el dinero de su dote.

En general, no se pueden practicar abortos selectivos en India porque la tomografía es ilegal y si el doctor te comunica el sexo del bebé, va preso, por lo que las bebas son asesinadas una vez nacidas y luego son tiradas a la basura.

En esta aldea rural de Piplantri (India), donde se registra el documental, las mujeres ya no temen dar a luz a sus hijas, porque desde el 2005 se plantan 111 árboles en nombre de cada una de ellas para celebrar la ocasión. Este ritual surge a partir de la vivencia personal de Shyam Sunder Paliwal, alcalde de la aldea, quién, tras haber perdido a su hija de 16 años, decidió plantar un árbol en su memoria, pero en ese momento de tristeza no pudo creer que algunos padres y/o madres asesinaran a sus hijas sólo por razones económicas; entonces pensó que los árboles deberían plantarse para celebrar la vida de las niñas y convenció de ello a toda la comunidad.

Esta idea no sólo ayudó al cambio climático y al crecimiento económico de la aldea, sino que sirvió para implementar un sistema que previene los matrimonios infantiles, alfabetiza y protege a las niñas. Incluso, bajo este paradigma de paridad, muchas mujeres adultas lograron conseguir independencia económica a través de trabajos comunitarios y, por consiguiente, reducir la violencia de género doméstica.

Puntuación: 4 de 5.

Hermanas de los árboles es un documental de registro observacional, con un gran impacto crítico y social sobre la perspectiva de género, pero trabajado desde la sutileza poética; cargado de metáforas visuales y sonoras, con la mirada puesta en lo importante, en la autodeconstrucción de una sociedad patriarcal en constante búsqueda de igualdad de oportunidades sin distinción, sin perder de vista la propia cultura.