Golondrinas de Mariano Mouriño

En este primer largometraje de Mariano Mouriño, Ana y Juan son dos hermanos que van migrando persiguiendo el trabajo en cosechas a lo largo del país. Mientras Ana quisiera irse a Buenos Aires y dejar de moverse, Juan pretende seguir saltando de una oportunidad a otra, al menos esto le permite irse cada vez que está en problemas.

Cuando los hermanos, nómades, sin mucho más que un bolsito de ropa cada uno, llegan a una nueva plantación se encuentran con un encargado de mal carácter y de reacciones violentas. Pero también está el nuevo capataz, Edgardo (Germán Palacios). Si bien el ambiente es bastante precario (además de un estado deplorable del lugar donde se quedan, hay menos camas que empleados y poco tiempo tienen para hacer otra cosa que no sea trabajar largas horas al sol), este hombre parece verlos como algo más que dos peones y comienza a acercarse a ellos con la intención de ofrecerles un trabajo “más humano”, de tenerlos cerca. Ana queda relegada a las labores domésticas, mientras que Juan se ve, de repente, con una posición con más poder al que está acostumbrado. Sin embargo, mientras ella parece sentirse cómoda, a él algo que todavía no sabe qué es comienza a molestarle.

Enmarcada en la década de los 90, Golondrinas expone las diferencias de clase en un contexto rural. No obstante, logra destacarse por el modo en que sus personajes se desarrollan. Detalles como el modo en que Ana disfruta de lo que la música que no conocía le hace sentir, o las reacciones impulsivas de Juan. Mientras a Edgardo se lo ve como un hombre que disfruta de su posición de una manera tranquila, sin alardear, pero sabiendo que a la larga es quien manda, mientras fuma y bebe, a veces, sin control.

Con un tono naturalista que sabe aprovechar los vastos exteriores, Golondrinas desarrolla esta historia a través de escenas de pequeños momentos. Se aleja de lugares comunes, se permite jugar un poco con el romanticismo (como una escena en la que viajan en auto escuchando música), traza los vínculos de límites a veces difusos. Aunque prevalecen las relaciones de poder, el foco está en el viaje personal de estos hermanos.

Puntuación: 4 de 5.

Mouriño desarrolla el arduo mundo de los trabajadores precarizados del campo y su crudo contexto laboral, pero lo hace desde el corazón de sus protagonistas. A la larga, Golondrinas es una historia de dos hermanos antes de levantar vuelo propio.

Publicado por

Jesica Johanna Taranto

Sagitariana. Recibida de Guionista de Cine y TV en el CIEVYC. Actualmente hago de crítica de cine. Veo muchas películas, leo varios libros a la vez y escribo un poco. Me gusta David Bowie y los vampiros. Amo el cine de terror pero quisiera vivir en una película de Wes Anderson. No salgo de casa sin mis auriculares y me gusta subrayar y marcar mis libros. Y compro compulsivamente cuadernos y otros artículos de librería. Colaboro en los sitios Visiondelcine.net, Espectadorweb.com.ar y Cronicasdemoda.com.

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