La chancha de Franco Verdoia

Pablo (Esteban Meloni), un argentino que actualmente reside en San Pablo, viaja junto a su pareja, Kelly, y el hijo de esta, Joao, a un pueblo ubicado en la provincia de Córdoba, para disfrutar de unas vacaciones en Semana Santa. Lo que no esperaba era reencontrarse allí con Miguel (Gabriel Goity), un conocido de su infancia que, inmediatamente, despierta a los fantasmas de su pasado.  Es así que La chancha nos sumergirá en una historia en donde veremos al protagonista luchar por ignorar a estos fantasmas o, finalmente, luego de toda una vida, lograr hacerles frente por primera vez.

En un comienzo, la tensión de la trama se apoya en la incertidumbre sobre qué es lo que realmente pasó entre el protagonista y este extraño hombre (punto que se vuelve una obviedad, sobre todo si tenemos en cuenta la premisa general de la trama). Sin embargo, aun cuando se nos da la respuesta, la tensión continúa estando latente en el relato. Este clima tenso, repleto de incertidumbres, nos acompañará hasta el último minuto.

La música es un elemento clave para sumergirnos en este mundo. La forma en la que está utilizada ayuda a realzar todo lo que pasa por la mente del protagonista. Mientras que, por momentos, se hará presente una música tétrica, por otros prevalecerá el sonido ambiente. Tanto la música propiamente dicha, como la falta de esta, están colocadas en el momento justo para ponernos “los pelos de punta” e incrementar la tensión al máximo.

La tensión también está lograda, en gran parte, gracias al trabajo de Esteban Meloni, quien logra transmitirnos todas las vivencias de su personaje con tan solo una mirada. La película no requiere de flashbacks (con imágenes explícitas que pudieran contribuir con golpes bajos), basta con solo una mirada o un suspiro para ubicarnos en tiempo y espacio sobre qué es lo que está pasando y qué es lo que pasó.

Puntuación: 4 de 5.

La chancha es un drama sólido que nos mantendrá tensos desde el primer minuto hasta el último. Desde las actuaciones (sobre todo por parte de Esteban Meloni), hasta la forma en la que está utilizada la música, todo contribuye a sumergirnos de lleno en este mundo sobre los fantasmas del pasado.

Publicado por

Yaki Nozdrin

Periodista y crítica de cine. Aficionada de los videojuegos. Siempre del lado Riquelme de la vida. Podría ver los capítulos de Friends en un bucle infinito y no aburrirme nunca. PD: El Centro de Desarrollo desearía recordarle que el cubo de compañía no puede hablar.

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