Los Reyes de Bettina Perut e Iván Osnovikoff

En el parque Los Reyes, en Chile, se pasean adolescentes practicando skate o bebiendo o fumando o, simplemente, conversando sobre sus vidas y las inquietudes propias de esa edad. Sin embargo, la cámara se enfoca en otros personajes: en Chola y Fútbol, dos perros callejeros que pasan el día deambulando en ese parque. Animales que vagan y descansan alrededor de esta juventud. A la vez, ellos observan y escuchan, están pero no están, porque no se inmutan, no interrumpen, juegan entre ellos o con quien los busque de antemano. Son como dos mundos distintos que conviven.

Los Reyes es un documental de observación, por eso se dedica durante largos minutos a seguirlos. Durmiendo, ladrando, jugando con una pelota u otros elementos en la boca, como si lo que necesitaran fuera tener algo, lo que sea, a que aferrarse. Ese parque es su hogar y al mismo tiempo lugar de juegos.

Hay un par de momentos, ya más cerca del final, en el que la cotidianidad se ve un poco interrumpida. Uno es con un evento de skaters que pone vallas y les impide deambular libremente como suelen hacer, y otro es cuando llega la navidad, que parece impregnar el ambiente de un aire distinto.

Más allá de estar siempre en foco estos seres, desde planos abiertos en los que se los ve interactuando con el ambiente, a los impactantes planos detalle que logran hasta transmitir texturas (es para destacar la fotografía de Pablo Valdés), también está ahí la juventud, los chicos que utilizan ese parque como un refugio o escape, donde pueden hacer lo que quieren y hablar de lo que quieran, con temas predominantes como las figuras de la madre, las drogas y sus posibles consecuencias, o la idea a veces aterradora del futuro.

Iván Osnovikoff y Bettina Perut dirigen un documental que se siente por momentos bastante calculado, pero al mismo tiempo están ahí sus dos protagonistas simplemente viviendo la vida que les tocó y ellos siempre son muy genuinos.

Puntuación: 3.5 de 5.

Los reyes es un documental que, a través de un retrato que se construye con paciencia, consigue ser encantador desde el primer momento gracias a sus protagonistas, esos dos perros que no tienen que hacer nada más que ser ellos mismos. Sin embargo también deja una sensación agridulce hacia el final.

Publicado por

Jesica Johanna Taranto

Sagitariana. Recibida de Guionista de Cine y TV en el CIEVYC. Actualmente hago de crítica de cine. Veo muchas películas, leo varios libros a la vez y escribo un poco. Me gusta David Bowie y los vampiros. También quisiera vivir en una película de Wes Anderson. No salgo de casa sin mis auriculares y me gusta subrayar mis libros con birome. Y compro compulsivamente cuadernos y otros artículos de librería. Colaboro en los sitios Visiondelcine.net, Espectadorweb.com.ar y Cronicasdemoda.com.

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