Maléfica de Robert Stromberg

Vuelve Angelina Jolie al cine y lo hace con su versión de carne y hueso de la villana más importante de Disney, Maléfica.

Estrenos Malefica de Robert Stromberg - Visión del Cine
Estrenos Malefica de Robert Stromberg – Visión del Cine

Angelina Jolie como Maléfica. Cuando aparecieron estas palabras juntas, seguramente se generaron diferentes expectativas en las personas. Me imagino a quienes le tuvieron toda la fe desde un principio, a quienes que por el contrario no creían en ella pero cambiaron de parecer tras las primeras imágenes, a quienes nunca lo hicieron y probablemente nunca lo hagan. A quienes disfrutaban la idea de conocer un lado nuevo sobre un personaje tan querido y a quienes la odiaban por creer que no podía hacerle justicia. Bueno, finalmente se estrenó Maléfica.

Mi consejo principal a la hora de sentarse a ver esta película, es intentar abstraerse de la clásica película animada de Disney. Sé que no está bueno, pero la verdad es que es necesario hacerlo. Cuanto más se la compara, peor cae parada esta nueva producción.

Es que, comparándola a grandes rasgos, esta película no tiene la magia ni el tono alegre que tenía aquella versión. Es cierto que aquí hay una idea de contar una historia más oscura, al fin y al cabo sobre la villana. Pero el argumento sólo toma algunas puntas, algunas escenas icónicas y detallecitos para contar una historia que al final no se le termina pareciendo demasiado. Maléfica es más que la misma historia contada desde otra perspectiva. Muchas de las cosas que vamos a ver acá se contradicen con otras vistas en la película animada. Por eso insisto, abstraerse.

Maléfica es un hada que vive en un mundo mágico y un día conoce el amor, o algo parecido, en manos de un humano. Pero en una introducción más preocupada por ilustrar mundos espectaculares y utilizar todo lo que saben de efectos especiales (incluso con una de las escenas épicas que últimamente siempre incluyen en estas películas), que se termina tornando más larga de lo necesaria, descubrimos a una Maléfica sin alas y con el corazón roto. Es otra Maléfica. Ya no va a llevar el cabello suelto, su vestimenta será más oscura, debe caminar con su bastón y las alas que no tiene las encuentra en Diavolo, la criatura que nunca se va a alejar de su lado.

Claro que hay una Aurora que sufre la maldición de Maléfica, y en este caso está interpretada por la joven y talentosa actriz Elle Fanning (que a sus cortos 16 años ya ha trabajado bajo la dirección de directores como Sofia Coppola, Cameron Crowe y David Fincher), que es una Aurora tan bella como la que recordamos, pero esta vez con la imagen más adecuada para la edad que tiene el personaje. También están las tres pequeñas hadas que van a criar a Aurora hasta que llegue el momento de cumplir su maldición, pero en este caso su participación parece arbitraria, y también la cantidad de tiempo que aparecen en pantalla. Mientras las hadas dibujadas eran las verdaderas protagonistas de La Bella Durmiente, en la que Aurora apenas tenía unas pocas líneas e incluso minutos en pantalla, acá no aportan demasiado hasta el momento de sentir que se olvidaron que ellas estaban en la trama varias veces.

Y claro que si Maléfica va a ser la protagonista de la película, necesita otro villano. Y acá es esa persona que enfrió su corazón. El rey. Porque mientras el film cae por un lado en el cliché de la mujer que modifica toda su forma de ver la vida por un hombre, por el otro se redime cuando se habla del “verdadero amor”, algo que no es que no existe, como Maléfica creía, pero que no es como lo pintan las historias de hadas, y como la versión moderna que es esta, acá tampoco. Eso rememora a otra película contemporánea de Disney, Frozen, cuando le dicen a su protagonista “No te podés enamorar de alguien a quien no conocés”. La escena entre el príncipe y Aurora no es ni romántica ni nada, no provoca nada, no se cantan, nada, olvidable.

Resumiendo, nos encontramos ante un producto entretenido y que sin duda podemos comprender por qué decidió hacerlo Angelina, parece ser una película para sus hijos (que incluso aparecen en la película, y la escena con la hija es bella porque no se la siente para nada actuada). Su Maléfica pierde la esencia de su antecesora pero su presencia es sin dudas imponente. En la escena de la celebración, por primera vez vemos cobrar vida a Maléfica, es esa la Maléfica que nos acompañó durante la infancia, pero esta vez es en carne y hueso, lo que lo hace más alucinante. Lamentablemente eso se va evaporando cada vez más hasta desaparecer. Además el encanto visual que la película animada (que data de fines de los 50) tiene en sus imágenes artesanales, como en los juegos de luz que genera, se pierde entre tantos efectos especiales, a excepción, a mi parecer, de la escena mencionada. La versión de Once upon a dream por Lana del Rey, artista a la que eligió personalmente Angelina, es hermosa y acorde al tono de la película, lástima que va a ser imposible tenerla asociada a una escena en particular. Y repito el consejo que les di al principio, aprendan de mis errores, e intenten abstraerse de la versión clásica, porque cuanto más se la compara, más duele esta.

Publicado por

Jesica Johanna Taranto

Sagitariana. Recibida de Guionista de Cine y TV en el CIEVYC. Actualmente hago de crítica de cine. Veo muchas películas, leo varios libros a la vez y escribo un poco. Me gusta David Bowie y los vampiros. También quisiera vivir en una película de Wes Anderson. No salgo de casa sin mis auriculares y me gusta subrayar mis libros con birome. Y compro compulsivamente cuadernos y otros artículos de librería. Colaboro en los sitios Visiondelcine.net, Espectadorweb.com.ar y Cronicasdemoda.com.